Marian Rojas se puso la camiseta de Invictus

El pasado 2 de diciembre, en el Centro Penitenciario Madrid VII (Estremera), vivimos una jornada que quedará grabada en la historia de la fundación: la visita y charla de Marian Rojas en la cárcel.

En Invictus, además de los entrenamientos semanales, buscamos generar espacios extraordinarios. Encuentros que “muevan la estantería”, que abran preguntas y que siembren sentido. Y eso fue exactamente lo que ocurrió ese día.

Marian entró al auditorio con la misma serenidad con la que habla en cualquier escenario, tratando a cada persona no por su delito, sino por su dignidad. Desde el primer minuto, el silencio fue absoluto. Un auditorio lleno, atento, con historias difíciles a cuestas y una necesidad profunda de ser mirados sin juicio.
Durante la charla, explicó cómo el miedo permanente bloquea la capacidad de pensar y decidir, y cómo el acompañamiento y el trato humano pueden reactivar esa posibilidad de cambio.

Como ella misma expresó:
“Cuando el miedo lo ocupa todo, solo hay algo capaz de salvarnos: el amor.”
Habló de emociones, de heridas, de responsabilidad personal y de la dificultad de aceptar que la vida muchas veces es injusta. Pero también de la posibilidad real de transformar el dolor en fuerza, cuando alguien cree en la persona que tiene delante.

Para quienes formamos parte de Invictus, este encuentro confirmó algo que vemos cada martes en la cancha: la reinserción no empieza cuando alguien sale en libertad, empieza cuando vuelve a sentirse persona. Cuando puede pensar, confiar y proyectarse.

Agradecemos profundamente a Marian Rojas por su generosidad y humanidad, a la dirección del centro penitenciario por hacerlo posible, y a cada voluntario que sostiene este camino silencioso y constante.

Porque, como nos recordó:
“Nadie se transforma desde el miedo. Pero todos podemos hacerlo desde el amor.”

¡Gracias Marian!